Este es el último día de buceo completo y la idea era hacer cuatro inmersiones, pero no estaba de ser y desde las seis de la mañana llovía y seguía lloviendo cuando fui a desayunar a las siete pero sobre las ocho el mar estaba bien solo que el cielo se veía bastante gris, así que optamos por bucear cerca del puerto en Back Aquarium, o Manta Point, según a quién le preguntes, aunque como yo allí no veo mantas, me niego a llamarlo así. Por los alrededores vimos cuatro mantas comiendo en la superficie que nunca llegaron a bajar. Cuando entramos, nos encontramos con un tiburón de punta de aleta blanca posado en la arena que se marchó cuando nos vio y en ese momento pasó una tortuga grácilmente. Hicimos la ruta hacia las dos estaciones de limpieza, en las que por supuesto no vimos mantas, pero por el camino disfrutamos de los corales y los pececillos y las dunas de arena y las anguilas jardineras, que por allí hay un montón. También vimos algún pez ballesta, pero estaban de paso y no estuvimos nunca en peligro. En la segunda estación de limpieza nos encontramos con el banco de labios dulces, siempre preciosos y por detrás de esa enorme estructura de coral había dos tiburones que nos dieron un espectáculo alucinante que por supuesto grabamos.
Al salir llovía con un montón de ganas y la visibilidad era baja y a las diez de la mañana, cuando volvimos al barco para la segunda inmersión, llovía aún más y había viento que levantaba las olas, así que la segunda se terminó cancelando y nos montamos una tertulia. Como es viernes y cierra todo entre las once y la una y media por motivos religiosos, que aquí la izquierda sucia, rastrera, zarrapastroso y asquerosa sí que quiere que respetemos la religión esta y no se queja cuando obligan a los negocios a cerrar y después en España, esos comemieldas sí que demandan que no haya nada religioso pese a que llevamos veinte siglos con nuestra religión.
A las dos de la tarde nos fuimos a la tercera inmersión, en Guraidhoo corner y que ha sido la última de la tarde que hacemos el gabacho y yo. Había corriente, así que nos llevamos los ganchos. En el camino a la esquina vimos dos morenas leopardo grandísima y en la esquina había un grupo de atunes grandes disfrutando de la corriente junto con un tiburón de aleta blanca y varios bancos de peces. Fue muy bonito ver a todos esos animales disfrutar de la corriente. También vimos algún tiburón gris y bancos de fusileros grandísimos y mientras nos dejábamos arrastrar por la corriente, vimos peces globo, un pez cofre, unos bancos de peces grandísimos y un montón de acción. Fue una inmersión muy buena.
Al volver me comí un helado con Maish y por suerte teníamos programada una nocturna, con lo que al final hubo tres inmersiones ese día.
Por la tarde, a las cinco y media, salimos para ir a Waggiri para una nocturna. Es curioso como se encariñan o le cogen manía a algunos sitios con cada visita. En mayo preferían Dhandi Giri, que está cerca y ahora siempre van a esta, en donde los corales están muy bien conservados. Estuvimos allí casi una hora y en ese tiempo vimos un montón de cosas y entre las que recuerdo está un cangrejo ermitaño enorme que prefirió saltar al vacío a seguir bajo la luz del foco, un cangrejo enorme, otro más pequeño, un pez escorpión, un pez pipa fantasma pequeño y que seguramente jamás averiguaré el nombre, un mero, un montón de peces león, varios camarones boxeadores y en un punto determinado apareció un banco de peces pequeños que se volvieron literalmente locos ya que con los focos, la luz, como en tierra, atrae a plancton pequeño y ellos estaban histéricos y desmadrado comiendo plancton frente a nosotros. A mí se me metió uno en el bañador que me costó sacarlo y a la Dive Master le entraron dos en una aleta. Fue muy divertido sobre todo ver como iluminaba algo y ellos lo atacaban con saña comiendo en un frenesí increíble.
Cuando regresamos, me duché y me fui a cenar. Este era mi último día completo de buceo ya que el sábado, o sea, mañana, solo podré hacer una inmersión.


