Saltar al contenido

Distorsiones

  • Inicio
    • Contactar
    • Acerca de
  • Lo imprescindible
    • Visitar Holanda
    • Índice de álbumes de fotos
    • Índice de viajes
    • Recetas de cocina
    • Hembrario
    • El club de las 500
    • Álbum de fotos de bicicletas
    • Álbum de fotos de cervezas
  • Destacados
    • La Arbonaida
    • Comida en fotos
    • Mi herencia
    • uno+cero
    • Visitar Holanda
    • Mis ratos en la cocina
  • La segunda rampa

    24 de septiembre de 2026

    Lo de hoy responde a una pregunta que nos hemos hecho todos en algún momento. Allá por febrero del año 2020, antes del comienzo de la pandemia podemita, suciolista y truscolana, cuando oíamos hablar de una plaga jalal que estaba azotando ciertos lugares del mundo y que al parecer la había creado un truscolán, mi vecino me hizo La rampa, o el drempelhulp, si usamos la nomenclatura local bárbara y ya se dijo en aquella época que aquello era …

    Una pequeña rampa para la humanidad …

    … y una gran rampa para el julay del Elegido

    Pues ahora sabemos cuánto duran esas cosas porque desde hace cosa de un mes la mentada rampa se estaba descomponiendo a marchas forzadas; la madera como que llegó a su punto y final y, con el peso de las bicicletas, sobre todo los veinticinco kilos de la eléctrica, dijo que ya no daba más de sí y colapsó. Yo no dije nada, pero mi vecino, en alguno de los días que viene a mi keli, lo notó y el martes, al volver de la chamba, ya vi que las ruinas de mi rampa habían desaparecido por completo. Ayer miércoles, día en que normalmente laboro desde mi keli, me fui a la oficina, algo excepcional y cuando regresé de la chamba, me encontré con una nueva rampa, la segunda:

    Esta parece estar hecha de algún otro tipo de material que igual dura más, aunque eso se verá con el uso. También lo podemos ver como que éste es el pago porque gracias a mi ingeniería energética, hoy me han dicho que el año pasado se ahorraron en total setecientos sesenta leuros, que yo los cambio anualmente de una compañía a otra, un ejercicio totalmente burocrático que no toma más de un par de minutos y como siempre son clientes nuevos, tienen derecho al regalo de bienvenida para los nuevos clientes y no solo ahorran porque las tarifas son mejores que las que tenían, que eso supuso en total cuatrocientos diez leuros de la cifra total, es que además, al cumplirse el año, que fue el último día que fueron clientes, les hicieron el regalo de bienvenida, que eran trescientos cincuenta leuros. A mi vecino todo eso le parece magia porque han pasado por un montón de compañías energéticas pero la electricidad y el gas que entran en su keli es siempre el mismo, aunque a veces se supone que es ecológico y a veces se supone que contamina una jartá.

  • Guraidhoo día 4 – Kandooma Caves 4

    24 de septiembre de 2026

    Llegamos al final de la segunda inmersión del cuarto día en Kandooma Caves con la cuartaparte. En la foto del vídeo vemos un precioso pez globo mapamundi o pez globo mapeado (Arothron mappa). La música que acompaña este vídeo es la canción Liberation de los Pet Shop Boys.

    Empezamos con la tortuga con la que acabó el vídeo anterior, que decidió seguir buscando comida por otro lado y la vemos moverse y ahí aproveché para mirar un diminuto nudibranquio. Después de eso, llegando al minuto fue cuando vi el pez globo mapamundi, que son preciosos, aunque salió por patas y perdí el interés y el Dive Master me enseñó un diminuto cangrejo que cogió de unas plantas verdes en las que se esconde y que parecen césped. Al lado había otro pez globo, en este caso un pez erizo de manchas negras y también lo seguí. A los dos minutos tenemos finalmente el pez globo mapamundi que estaba muchísimo más relajado y me dejó acercareme bastante. En el tramo final vemos un pez cofre, otro pez erizo de manchas negras, una langosta escondida que deberíamos habernosla llevado para almorzar y ya a partir de los tres minutos y medio son los momentos finales mientras nos relajamos esperando para salir a la superficie haciendo la parada de seguridad junto a un grupo de labios dulces orientales.

  • Tú no insistas

    23 de septiembre de 2026

    No han pasado ni siquiera seis meses completos desde que conté algo En la panocha y hoy tengo algo relacionado. Resulta que en el mismo edificio que la del relato anterior, que es básicamente adonde solemos ir con más frecuencia, hay una señora que viene todas las mañanas a las ocho y limpia las oficinas y los baños los días laborables durante tres horas. La mujer, ya mayor, es encantadora y siempre nos saluda y charla un poco con nosotros y cuando llevo Magdalenas del carajo, mi receta, siempre le doy alguna. Hace dos semanas, justo el día en que yo regresé a la chamba después de pasar una semana en Gran Canaria, uno de mis compañeros se la encontró llorando en un despacho vacío, como amargada. Cuando le preguntó, le contó que a su marido le habían informado ese mismo fin de semana que tenía un cáncer en estado avanzadísimo y que le quedaban dos ratos, quizás tres, pero no más de unas pocas semanas.

    Lo primero que nos asombró y escandalizó es que la mujer estuviese laburando. Si te dan esa noticia, te quedas en tu keli, llamas e informas que no puedes ir a trabajar. Resultó que tenían unas vacaciones programadas para la semana siguiente. Un par de compañeros la calmaron, hablaron con ella y la mandaron para su keli. Por la historia que ella contó, es el típico drama neerlandés, que aquí la gente parece que tiene aversión a los doctores. Resultó que ya hace tiempo que el marido tenía dolores y se sentía mal, pero claro, es un macho neerlandés y no está hecho de azúcar, que es una frase típica en este país para especificar que no son debiluchos, así que apechugó como un machote y cuando consideró que había apechugado bastante, llamó a su médico de familia y la asistente le dijo que tomara dos veces al día paracetamol y un vaso de agua, que eso seguro que lo cura y que si le seguía doliendo en una semana, que llamara para darle hora para una cita. Pasó la semana y llamó e hizo la cita, habló con el médico y el médico, sin tocarlo, le sugirió que tomara una dosis más fuerte de paracetamol, con muchos vasos de agua, que eso es muy importante y que seguro que se le quitaba. Pasó el tiempo, no mejoraba, volvió al médico, habló con él y le mandó alguna medicina, pero de las que se compran en droguería. Nada mejoró, volvió a pasar el tiempo, regresó al médico y ahí ya le dijo que le iba a mandar antibióticos y que lo derivaría al hospital.

    La cita se la dan para unas semanas después, nada urgente, se toma los antibioticos, que le calman el dolor, llega a la cita, como él no le da mucha importancia le hacen un par de pruebas banales, llegan a un diagnóstico en base a lo único que probaron, le mandan un tratamiento y para su keli. Aunque el tratamiento lo ayudaba con el dolor, siguió empeorando así que vuelve al hospital, los médicos deciden hacer más pruebas, nuevo diagnóstico y para su keli. En la tercera visita, que fue antes de este lunes, ya le hacen un montón de pruebas, con todas las máquinas grandes e imponentes que tienen en el hospital y ahí si que descubren que el hombre tiene un cáncer que lo ha podrido por dentro, totalmente extendido, incurable y que el reloj de arena de su vida está prácticamente vacío y lo único que pueden hacer es paliar el dolor. No hay ni tiempo de eutanasia. Esto sucede con frecuencia en los Países Bajos, el país en el que la gente no está hecha de azúcar y en el que aguantar como un campeón es deporte nacional y todos y cada uno de mis amigos neerlandeses consideran que yo soy un ñanga porque yo siempre voy al médico y si no me convence, ya lo manipulo para que me mande al especialista y cuando ellos me dicen que yo soy una reinona dramática, yo les pregunto por qué cuando tienen un problema con sus ordenadores o sus telefoninos siempre vienen a mí y no los resuelven ellos y me dicen que es porque no tienen ni puta idea del tema y yo les explico que yo no estudié medicina, la asistente de mi médico tampoco y que si me pasa algo, yo quiero que sean los expertos los que lo evaluen, investiguen y lo resuelvan.

    La chama se fue para su keli, todos en la oficina asombrados y apenados y comentando el pedazo de drama de esa mujer, con un marido que se había jubilado no hacía ni un año y mi compañero gallego me dice que se lo va a contar a nuestro jefe. Yo le comento que nuestro jefe está muy pero que muy adentro del espectro, que nunca lo equiparon con el módulo de emociones humanas y que no creo que le afecte, pero él, todo ofendido me dice que seguro que tiene un montón de humanidad, así que se va a su despacho, habla con mi jefe mientras él no deja en ningún momento de teclear en su ordenador y cuando le ha contado la noticia, el otro, sin mirarlo, le dice que vale. El gallego volvió cagándose en todos los muertos de nuestro jefe y hasta cabreado conmigo porque yo ya se lo había advertido.

    Hoy, la señora le mandó un mensaje al gallego informándole que su marido murió anoche. Como trabaja para una empresa de limpieza que contrata nuestra compañía y en Europa tenemos las leyes de protección de datos, no tenemos dirección alguna para mandar una tarjeta de pésame. El gallego llama a la empresa de limpieza, concretamente llama a la jefa de la nueva viuda y la mujer le dice que obviamente no le puede suministrar la dirección por las leyes de protección de datos, que se lo preguntará a la viuda, pero que antes tiene que informar a recursos inhumanos del fallecimiento, porque casualmente esa es una empresa pequeña y el único de recursos inhumanos se cogió la mañana libre y aún no había podido informar del deceso. El gallego, que definitivamente no aprende o es masoquista, va a nuestro jefe, le dice que murió el marido de la señora y mi jefe, de nuevo tecleando, lo mira y le dice: VALE. Al gallego casi le da un infarto del empute que se cogió.

  • Guraidhoo día 4 – Kandooma Caves 3

    23 de septiembre de 2026

    Seguimos en la segunda inmersión del cuarto día en Kandooma Caves y esta es la tercera parte. En la foto del vídeo vemos una tortuga buscando papeo entre las rocas. La música que acompaña este vídeo es la canción Don’t Stop Believin’ de Journey.

    Vamos avanzando y vemos una de las cuevas abiertas y de esa pasamos a la siguiente, que son vecinitas mientras por detrás de nosotros se queda el Napoleón, que parece tener su atención en algo que ve en el fondo y lo vemos hacer una caidita. Llegando al minuto y medio tenemos de nuevo el Napoleón cerca y grande y también vemos una anémona burbuja roja, que son muy raras y están solo en un par de sitios de buceo en Guraidhoo. Sobre los dos minutos y medio tenemos un cangrejo en otra anémona, mirándome con curiosidad y después de eso el Dive Master señala algo que a menos que no pongáis el vídeo a pantalla completa no lo llegaréis a ver porque es un precio cangrejo diminuto. Seguimos moviéndonos y seguimos la ruta y pasados los tres minutos y medio encontramos la tortuga de la foto del vídeo, que parece ser una carey y no tiene interés alguno en nosotros y lo que quiere es papear y con ella acaba el vídeo.

1 2 3 … 3.805
Página siguiente→
  • Luis
    en Tú no insistas
    Coño, no solo en España los médicos son …
  • sulaco
    en Tú no insistas
    seguramente conseguirán la dirección y p…
  • sulaco
    en Tú no insistas
    Aquí tienen muy interiorizado lo de sufr…
  • Inés
    en Tú no insistas
    Holanda tiene muchas cosas que funcionan…
  • Genín
    en Tú no insistas
    Pues si yo pudiera, a todos los médicos …
  • Genín
    en El asiento ocupado
    Cuando yo vivía en Toronto, hace unos 60…
  • Genín
    en Las tazas
    Hay gente pa todos los gustos, yo no lav…
  • Luis
    en Las tazas
    Ni te imaginas lo guarra que es la gente…

Únete a otros 15 suscriptores
Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
  • YO NUNCA – Fui ninguneado
    12/06/2023
  • YO NUNCA – Jiñé a oscuras
    22/05/2023
  • YO NUNCA – Hablé meando
    01/05/2023
  • YO NUNCA – Viví la transición
    10/04/2023
  • YO NUNCA – Conté un secreto de algún colega
    20/03/2023
This website uses cookies
Esta página web usa cookies para recordar tu nombre si comentas. Asumimos que no te importa pero si te molesta, puedes elegir quedar fuera.Aceptar Rechazar Leer más
Privacy & Cookies Policy

Privacy Overview

This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these cookies, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may have an effect on your browsing experience.
Necessary
Siempre activado
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Non-necessary
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.
GUARDAR Y ACEPTAR