El evento fundamental de la segunda mitad del año y sobre el que gira una gran parte de mi vida y de la vida de mi amigo el Moreno es el Herfst Biertocht Amsterdam y básicamente, hasta que se conoce la fecha, que ambos damos por sentado que es el último domingo del mes de septiembre, los dos bloqueamos nuestras agendas y no tomamos vacaciones ni antes ni después y los dos esperamos como agua de lluvia que se anunciara el día para volver a encauzar nuestras vidas y literalmente, este jueves se va el chamo con su primera esposa diez días de vacaciones y un día después, el viernes, me voy yo a las Maldivas para seguir buceando que se me están acabando los vídeos para el mejor blog sin premios en castellano.
Esta vez y tras discutirlo un rato, decidimos tirar la keli por la ventana y hacer un cambio radicalmente dramático a nuestras vidas y abandonamos la tradicional ruta 3 por el centro de Ámsterdam, también conocida como la ruta extermínalos desde el río hasta el mar porque siempre hay gilipollas manifestándose en la ciudad y por eso, optamos por hacer por primera vez en nuestras vidas la ruta 1, la que va por el sur de la ciudad y que no solo no habíamos hecho nunca, los ocho cafés de la misma nos eran totalmente desconocidos. Aceptamos a una antigua compañera que estuvo con nosotros hace dos años en nuestro equipo y hasta invitamos a alguien más que nos traicionó y no quiso venir.
Como se ve en el mapa estremecedor y espeluznante, fuimos por la parte sur y sureste de la ciudad y comenzamos al sur, a unos doce minutos de la estación de tren y de metro Amsterdam RAI, en donde está el recinto ferial de la ciudad. Acabamos cerca del museo de las ciencias NEMO. En la ruta no hice ninguna modificación porque ya está bastante optimizada y la única que veía posible era saltar desde el pub D al H y regresar desde ese hasta el E que está cerca de la estación Ámsterdam Muiderpoortstation, pero esa es una estación en la que paran pocos trenes y realmente no merecía la pena hacer el cambio.
El evento fue fabuloso, el tiempo fue fantástico, sobre los veinte grados y un montón de sol y en seis de los ocho bares tenían terrazas, había muchísima menos gente que en las otras dos rutas y siempre conseguimos mesas afuera y al sol, con lo que no nos podemos quejar. Las cantidades de papeo fueron considerablemente más grandes que en las rutas céntricas y en todos los lugares nos recibieron muy bien.

Como yo me organizo muy bien, desde el día antes hice mi investigación sobre las dos posibles cervezas de cada bar y marqué la que quería tomar y en el documento anterior tenemos mi selección y en la parte de la derecha, las tapas que tomamos. Hicimos una purriada de fotos, documentándolo todo y al final el programa de redes sociales neerlandesas que usamos para que todo al que le salga del moño nos pueda seguir, lo haga, como metimos ahí todas las fotos, me permitió crear un cutre vídeo, en el que digo, repito y tripito, que no me permiten incrementar o reducir la duración así que dura lo que ellos quieren que dure.
El próximo será en abril del año que viene y tengo clarísimo que nosotros lo volveremos a hacer.




