Entre el vídeo de buceo de ayer y el de hoy pasaron los meses de julio, agosto y septiembre y nos ubicamos en Octubre y comenzando dos semanas de buceo de las que la primera era en Guraidhoo. Para mi primera inmersión, me llevaron a Kandooma Thila y me han salido cuatro partes fabulosas. En mi diario de buceo apunté lo siguiente: Vimos la banda de rayas águilas, unas veinte y un montón de tiburones grises de arrecife, además de un banco de peces. Después de abandonar la roca de la parte delantera nos fuimos a uno de los miradores y vimos un montón de tiburones grises. La música que acompaña este vídeo es la canción Savana Dance de Deep Forest.
Después de ver el pantallazo de la inmersión, comenzamos directamente en el descenso porque por debajo de nosotros estaba lleno, repito, lleno, tripito, lleno de rayas águilas y las vemos mientras bajamos a su profundidad y nos agarramos a la roca. La familia de las rayas águila creció desde mi visita anterior y ahora eran casi treinta y estaban todas allí para darme la bienvenida. Tremendo flipe, lo único malo son las burbujas de la panoli que estaba un poco más allá y que la corrriente, cuando respiraba, empujaba hacia mí. Sobre los tres minutos llegó el primer tiburón gris a darme la bienvenida y se puso junto a las rayas águilas.
Después de mi semana en Gran Canaria, el domingo me llegó la hora de regresar y siguiendo mi política actual, elegí un vuelo que no me llevaba a los Países Bajos muy tarde, así que tenía que salir para el aeropuerto super-hiper-mega pronto, así que me levanté, me duché, desayuné y fui para el aeropuerto. Mi avión salía a las once menos cuarto y con equipaje de mano, con dos horas iba sobrado. Fui directo al control de inseguridad y los empleados estaban muy ocupados criticando y hablando y puedo jurar y juro que mi bolsa pasó por la inspección sin que nadie la mirara, así que después de eso, solo me quedaba llenar mi botella de agua y sentarme a esperar que anunciaran la puerta de salida y cuando ese mágico momento llegó, me cambié a la zona adecuada.
Mientras el resto de pasajeros suelen estar en la inopia, yo controlo el avión que me recoge y sé en cada momento en que lugar del planeta está ubicado, así que ya sabía que llegaba en hora y no estábamos con la caló dañina de la ida, con lo que el embarque debía ser rápido y eficiente. Lo único con lo que yo no contaba es con cuatro sillas de ruedas, que no veas lo que tardaron en meter a esos en el avión, que después cuando llegan a su destino, se curan milagrosamente y salen del avión caminando por sus propios medios. El chofer, cuando todos estábamos dentro y yo sentado en mi ventana, cerró la puerta, quitó el freno de mano y salimos. Al despegar, como iba del lado izquierdo, como siempre miré hacia la playa de Tufia, lugar muy conocido en el mejor blog sin premios en castellano por ciertos vídeos.
El viaje en sí mismo fue sin incidencias, aunque como entramos en Portugal por un sitio raro, hice algo de vídeo, después volví a grabar creo que por Salamanca, creo que también grabé cuando salimos al mar Cantábrico entre Gijón y Santander y cuando entramos en Francia y me parece que también sobre Brujas y después el aterrizaje, que fue muy eficiente, aparcamos rápido y tuve que esperar para salir porque la gente es muy pachorrienta, pero me dio tiempo a ir al supermercado del aeropuerto a comprar lo que necesitaba para mi bocadillo de pata de cerdo Canaria y coger el tren y la guagua hasta mi keli.
En el documento espeluznante anterior vemos la ruta y esto me sirve para hacer un anuncio transcendental para el presente de esta bitácora.
ANUNCIO: Voy a ajustar el sistema y en lugar de los cinco vídeos de buceo semanales, vamos a pasar a cuatro y los viernes por la mañana, pondré vídeos de aviones, empezando esta semana, que se me han ido acumulando y el sistema actual no me gusta, así que a partir de ahora, lunes a jueves buceo mañanero y viernes despegue, vuelo o aterrizaje en algún lugar del mundo.
El mentado nuevo sistema comenzará este viernes con el despegue desde Gran Canaria de julio del año pasado.
Llegamos al final de los vídeos de la inmersión en el pecio del Cermona II. La imagen del vídeo es de roncadores en el pecio. La música que acompaña este vídeo es la canción Try de Natasha Bedingfield.
Comienza mientras avanzamos junto al motor y hay un montón de peces trompeta y alguna fula y viejas. La cantidad de peces trompetas allí es estremecedora, aquella es la capital de la isla para estos peces, han adoptado el pecio como su reino. Sobre el minuto y medio hay una morena, pero la japuta estaba muy bien escondida. Después de eso tenemos el banco de roncadores moviéndose como un rebaño por la zona y entre ellos alguna vieja y algún abade, que no pasan desapercibidos. Sobre los dos minutos y medio vemos una morena picopato primero y una morena negra después y con ellas acabamos.
El día antes de regresar a los Países Bajos, la caló comenzaba a atacar Gran Canaria y el plan era hacer una ruta caminando con un amigo. Como es un güevón, aunque le pedí en varias ocasiones durante la semana que organizara algo, que al fin y al cabo, estoy en su territorio y yo soy el turista, pasaba ampliamente de mí, así que el jueves, mientras tomaba el sol en la playa de las Canteras por la tarde, decidí charlar con el ChatYíPíTí y le pregunté que por qué parte de la isla de Gran Canaria y basándose en la previsión meteorológica se podía ir a caminar ese sábado sin que nos pillara la caló. El programa me dijo que el noroeste de la isla de Gran Canaria iba a ser la zona con temperaturas menos calurosas o Tamadaba, que según el programa, como hay bosques de pinos, allí hay sombra, aunque yo más bien pensaba que también hay incendios. Le dije que se olvidara de Tamadaba y que se centrara en el noroeste y que quería caminar pegado al mar para disfrutar de la brisa marina que sale debajo del fondo del agua del mar. Me soltó un rollo larguísimo de lo buenísima que era mi idea y blah blah blah y le dije que dejara de dorarme la píldora y buscara alguna ruta de entre 15 y 25 kilómetros en el noroeste, pegada al mar y lo hizo, pero no encontró ninguna circular así que me sugirió una ruta saliendo de Gáldar hasta Agaete de veintiún kilómetros que al no ser circular, o íbamos con transporte público o dejábamos el carro que no han robado de mi amigo en la salida o en el destino y finalmente optamos por esta segunda opción, poniéndolo en la salida, en Gáldar, cerca de la estación de autobuses. Mi último requisito es que yo no quería que el ChatYíPíTí nos la metiera doblada o sin doblar y le dije que la ruta tenía que ser real como la vida misma y a ser posible, una de güiquiloc, que es el sitio en el que mi amigo siempre las busca, así que la inteligencia artificial se lo curró y me mandó una ruta entre Gáldar – Agaete.
Le pasé la información al güevón de mi amigo y me dijo que le parecía una idea fastuosa y fabulosa y que ya no tenía que buscar la ruta él, con lo que al final fue la inteligencia artificial la que lo organizó todo, en un par de minutos, que no quiero que piensen que estuve ahí un par de horas dale que te pego. El sábado mi amigo quería salir tarde pero le expliqué que temprano hay menos temperatura y aunque íbamos a estar cerca del agua, los veintitrés grados y sol a piñón los teníamos seguros. Me recogió a las nueve, que es lo que él considera temprano, así que me levanté a las siete, fui a correr, me duché y fui a desayunar chocolate con churros. A las nueve me recogió y fuimos a Gáldar, que nos tomó unos veinticinco minutos y allí comenzó la caminata. La ruta nos tomó seis horas y media, aunque también es cierto que nos paramos más o menos a la mitad, unos tres cuartos de hora y que por pereza, yo no detuve el programa de seguimiento.
Saliendo de Gáldar, fuimos hacia la costa norte y después hasta el faro de Sardina, después seguimos hacia el puerto de Sardina del Norte, muy conocido en el mejor blog sin premios en castellano porque es uno de los lugares en los que buceo en Gran Canaria y desde allí seguimos hacia Agaete. O sea, que vimos la iglesia de Gáldar, dedicada a Santiago Apostol y matamoros-de-mielda, la playa de los Dos Roques, la Caleta Abajo, el mirador Juan Manzana, la playa de Sardina, la playa del Lagarto, la playa del Juncal y la cueva del Moro. La diferencia con una caminata sin calor estuvo en que tomé una cantidad ingente de agua, probablemente unos dos litros y medio, cuando en otras épocas del año con medio litro de agua voy bien. Durante el camino hice un montón de fotos y el resumen visual lo tenemos aquí:
También tenemos la ruta en el mapa, según mi pulsera super-hiper-mega inteligente y el programa que va registrando el progreso y eso lo tenemos aquí:
En otros años no hemos podido ir a caminar en verano porque nos ha pillado mucho calor, así que tuvimos suerte y yo tuve muchísima más suerte porque la isla ahora mismo es un horno a pleno rendimiento.
This website uses cookies
Esta página web usa cookies para recordar tu nombre si comentas. Asumimos que no te importa pero si te molesta, puedes elegir quedar fuera.AceptarRechazarLeer más
Privacy & Cookies Policy
Privacy Overview
This website uses cookies to improve your experience while you navigate through the website. Out of these cookies, the cookies that are categorized as necessary are stored on your browser as they are essential for the working of basic functionalities of the website. We also use third-party cookies that help us analyze and understand how you use this website. These cookies will be stored in your browser only with your consent. You also have the option to opt-out of these cookies. But opting out of some of these cookies may have an effect on your browsing experience.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.